¿Estás pensando en comprarte unas gafas para el ordenador? Antes de gastarte el dinero lee este artículo.


Se supone que ayudan a evitar dolores de cabeza y que te quedes despierto hasta tarde, pero ¿valen la pena?

Somos muchos los que pasamos horas delante del ordenador, mirando una pantalla que desprende luz.

Los que trabajan en una oficina se pasan de media 1.700 horas al año delante de una pantalla de ordenador. Y todo ese tiempo solo delante de la pantalla del ordenador de la oficina. A eso habría que añadir el tiempo que pasamos delante de la pantalla del ordenador en casa, o todo el tiempo que pasamos mirando la pantalla del móvil.

Todo ese tiempo mirando una pantalla parece venir acompañado de varios perjuicios para cuerpo y mente, tales como fatiga visual, dolor de cabeza e insomnio. Para combatir esos problemas, puedes utilizar unas gafas para ordenador  ─también llamadas gafas de filtro de luz azul─, que prometen solucionar desde la vista cansada hasta las dificultades para quedarte dormido.

Antiguamente no era fácil encontrar este tipo de gafas, pero actualmente existen muchas opciones disponibles, con múltiples diseños de diferentes marcas. Incluso puedes encontrar cristales con filtro de luz azul en gafas graduadas.

Entonces, ¿las gafas con filtro de luz azul marcan realmente una diferencia cuando te pasas más de 8 horas diarias mirando una pantalla? Pues la respuesta no es ni un si ni un no rotundo.

 

¿Es malo pasar varias horas al día mirando una pantalla?

La respuesta obvia es «probablemente sí».

Médicos y científicos se centran principalmente en dos de los problemas que se derivan del tiempo cada vez más largo que pasamos delante de una pantalla: fatiga visual digital y exposición a la luz azul.

Según la Asociación Estadounidense de Optometría [American Optometric Association], la fatiga visual digital es «un conjunto de problemas relacionados con el ojo y la visión que resultan del uso prolongado de ordenadores, tabletas, libros digitales y móviles». Esos problemas comprenden desde visión borrosa y ojos secos, hasta dolores de cabeza y cuello.

Al pasar todo el día mirando una pantalla, también estamos permanentemente expuestos a las ondas de luz azul, que se dice que provocan un montón de problemas. Existen evidencias contradictorias sobre cómo afecta a nuestros ojos la exposición a la luz azul, pero tanto médicos como científicos están de acuerdo en que afectan a nuestros ritmos circadianos. Luego hablaremos más sobre ello.

 

¿Qué es la luz azul?

Toda luz visible que vemos los humanos comprende el espectro completo del arcoíris, desde el rojo hasta el violeta. Dentro de dicho espectro se encuentran las ondas de luz azul, que se supone que nos ayudan a estar alerta y animados.

 

¿Qué emite la luz azul?

Cualquier fuente de luz visible emite ondas de luz azul, tanto el sol, como una pantalla táctil o una bombilla.

Cada día recibimos muchísimas ondas de luz azul procedentes del sol, pero al caer la noche continuamos expuestos a las ondas de luz azul procedentes de toda fuente de luz artificial.

 

¿Cómo afecta al sueño la luz azul?

Cuando cae el sol, la ausencia de luz da la señal al cuerpo para que empiece a producir melatonina, la hormona responsable de que nos quedemos dormidos.

Antes de la aparición de la luz artificial, el sol regulaba nuestro horario de sueño. Pero en la era moderna estamos expuestos a la luz durante todo el día y toda la noche. Aunque la exposición a cualquier onda de luz retrasa la producción de melatonina por nuestro cuerpo, las ondas de luz azul pueden resultar especialmente problemáticas porque nos mantienen alerta.

Por otra parte, la luz azul puede ayudarnos a superar problemas de sueño al alterar nuestro ritmo circadiano habitual. Por ejemplo, el antifaz Lumos utiliza un tratamiento de luz para mitigar los efectos del jet lag.

 

 

¿Y qué tiene que ver con esto la pantalla de mi ordenador o mi teléfono?

Comparado con los tubos fluorescentes o las bombillas incandescentes, las luces LED pueden emitir una cantidad significativa de luz azul.

Por desgracia para todos aquellos que disfrutan cómodamente del uso de la tecnología después del ocaso, se utilizan luces LED en infinidad de pantallas de televisión, tabletas y móviles. Los dispositivos que llevan una pantalla LCD, tales como los ordenadores portátiles, tabletas y móviles más antiguos, todavía utilizan luces LED para retroiluminar la pantalla.

 

¿La luz azul es dañina?

La luz azul ha estado ligada a toda clase de problemas, desde provocar fatiga visual digital hasta ceguera. Sin embargo, existen muchas evidencias contradictorias sobre lo realmente dañina que puede ser (o no) la luz azul.

La Academia Estadounidense de Oftalmología [American Academy of Ophtalmology] dice que no existen evidencias de que la luz azul que emiten concretamente las pantallas provoque daños al ojo, dado que estamos todo el día expuestos a la luz azul emitida por el sol.

El Dr. Raj Maturi, de la Academia Estadounidense de Oftalmología, nos explicó que «durante el día, recibes 10 veces más luz azul del sol que de la pantalla del ordenador. Nuestros cuerpos han evolucionado para soportarlo».

Sin embardo, una investigación realizada por la Asociación Estadounidense de Optometría indica que la exposición prolongada a la luz azul (por ejemplo, al pasar todo el día sentado delante de un ordenador) podría producir daños en la retina ─la cara más interna del ojo que envía señales al cerebro para procesar lo que estás viendo─.

La asociación sin ánimo de lucro Prevent Blindness [Prevenir la ceguera], que se dedica a mitigar la pérdida de visión, también dice que estudios recientes sugieren que la luz azul puede contribuir a la fatiga visual.

 

¿Qué son unas gafas con filtro de luz azul?

Como su propio nombre indica, las gafas con filtro de luz azul llevan en los cristales unos filtros que absorben la luz azul o bloquean su paso, y en algunos casos la luz ultravioleta. Eso significa que llevar este tipo de gafas al mirar una pantalla, especialmente después del ocaso, ayuda a reducir la exposición a las ondas de luz azul que pueden mantenerte despierto.

Muchas de las gafas con filtro de luz azul que puedes encontrar en el mercado, también dicen que ayudan a reducir la fatiga visual.

La mayoría de estas gafas están indicadas para utilizarse durante el día delante de un ordenador y durante la noche para evitar que la luz azul de las pantallas nos mantenga despiertos.

 

¿Deberías comprarte unas gafas con filtro de luz azul?

Depende, ¿quieres o tienes que mirar el móvil después del ocaso y tienes problemas para dormir?

Existen abundantes evidencias de que la luz azul afecta al momento en que nuestro cuerpo crea melatonina, por tanto, si utilizas una pantalla después del ocaso, estas gafas podrían ayudarte a no quedarte despierto hasta más tarde de lo que quisieras.

Sin embargo, si tienes problemas de fatiga visual digital, hay un sencillo ejercicio que deberías intentar antes de gastarte el dinero en unas gafas de estas. Realiza el ejercicio 20-20-5: cada 20 minutos, mira durante 20 segundos a algo que esté a más de 5 metros.

La idea es que así cambias el enfoque de la pantalla a otra cosa, lo que permite que se relajen los músculos del ojo y así prevenir la fatiga visual.

Por mi parte, utilizo a diario el filtro de luz azul que se encuentra entre las opciones de Windows 10 y Android. Lo tengo programado para que se active unas horas antes de cuando me suelo ir a la cama y se desactive junto con el despertador a la hora que me suelo levantar por la mañana. No sé si realmente sirve de algo, pero daño no hace y lo poco o bueno que pueda ayudar bienvenido sea.

 

Fuente: MITROFF, Sarah. Thinking about getting computer glasses? Read this first. CNET. 30 de enero de 2019.

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